Feminicidios: Un mal latinoamericano que no desaparece

Las poblaciones latinoamericanas y sus  culturas definen en muchos casos el trato hacía la mujer, donde el machismo se convierte en una situación latente  en todos los aspectos generales que conforman las sociedades del cono sur.

Es así como hemos evidenciado tradiciones de superioridad que tiene el hombre hacía la mujer, hasta llegar al punto en que las víctimas naturalizan el maltrato físico o psicológico.

Presentando un problema que se transmite por generaciones, solo en Colombia según Medicina Legal durante el 2016 se presentaron 209 reportes diarios por agresión en el interior de la familia y 62.565 mujeres fueron golpeadas, datos alarmantes que evidencia la calidad de vida de estas personas.

No obstante el feminicidio o también entendido como acciones de violencia extrema contra las mujeres, se ha venido incrementando en América latina, según la ONU de los 25 países del mundo con las tasas más altas de Feminicidio, 14 son de  América Latina y el Caribe, dejando miles de víctimas anuales.

Provocando más miedo en aquellas mujeres que deciden denunciar, no hay que ir muy lejos para evidenciar los miles de casos de violencia, las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada tres (35%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.

Además estas situaciones suelen quedar impunes debido al miedo de las víctimas  y la  poca credibilidad que tienen por la justicia de sus países, donde la corrupción y el débil sistema judicial deja como resultado un crecimiento exponencial en casos de maltrato hacia la mujer, según la ONU el  98% de los casos siguen en la impunidad en regiones como Centroamérica. 

Finalmente los países latinoamericanos deben adoptar medidas definitivas  en temas de educación y legislación para contrarrestar el feminicidio, o de lo contrario  esto será un mal latinoamericano que nunca desaparecerá.

Juan Camilo Hernández Figueroa

Columnista.