Los niños de la guerra

En los últimos 20 años más de 100.000 niños han estado involucrados como soldados durante conflictos armados en distintas regiones alrededor del mundo. Se ha logrado desvincular a los menores gracias al trabajo conjunto de los gobiernos locales y la sociedad civil.  La cifra rescatada por la ONU lamenta el numeroso grupo de menores que estuvieron involucrados en estas actividades.

 

Las diferentes contiendas militares representan un alto riesgo para los niños, niñas y adolescentes, el reclutamiento forzado y la falta de educación crea el ambiente propenso para la participación en la guerra.

 

Durante el conflicto Colombiano más de 4.000 menores se desmovilizarón, más de la mitad llegó entre los 10 y 15 años; la vulnerabilidad, el cambio social, y el fuerte rechazo del público hacia los desmovilizados cohesiona para el cierre de oportunidades para los individuos que hoy día son adultos.

 

El reclutamiento forzado resulta viable para los grupos armados por el fácil adoctrinamiento y la vulnerabilidad de los infantes, en Colombia, según los desmovilizados las tres razones más mencionadas por las cuales entraron en las filas de la guerra son: la pobreza, la venganza y las amenazas por parte de estos mismos grupos.

 

La Organización de Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de DD.HH, acuerdos de resolución de conflictos y múltiples tratados internacionales mencionan los derechos fundamentales que se le deben garantizar a los menores y adultos de los conflictos; educación, oportunidades laborales, salud, entre otros.

 

Pero el mayor reto de la sociedad civil es la reincorporación de los menores y los adultos a la cotidianidad de la vida, y uno de los factores más complejos es la No discriminación que debe ser una política para trabajar en las escuelas, las empresas, los hogares y todas las esferas sociales.

 

Tras largos años internados en la selva la vida civil puede resultar confusa, pero es más sostenible cuando se les recibe con tolerancia y respeto; La educación es el pilar más importante en su formación personal. El trabajo de resocialización tiene distintas variantes entre ellas la aplicación del concepto de No discriminación, es allí donde recae la acción colaborativa y no de hostigar a los otros.

 

Los niños, niñas y adolescentes que pasan de los fusiles y granadas a los lápices y cuadernos deben tener una oportunidad para su libre desarrollo, la no discriminación es un factor vital para la resocialización y es por ello que la señalización, la burla, los prejuicios y otras razones arbitrarias deben ser abolidas de las escuelas, y por el contrario deben ser ejemplo de sana convivencia, compañerismo y reparación.

 

Colombia ha disminuido sustancialmente la participación de menores en conflictos armados, sin embargo la Policía Nacional tiene conocimiento de grupos de micro tráfico que usan modalidades para engañar a los menores.

 

Alexander Am.

Periodista.